Las mujeres de mi existencia
Lunes 2011-03-14
Ha pasado casi una semana desde el Día de la Mujer y el extraño escrito especial que tenía quedo truncado por el de la semana que se fue y por este que no ha dejado de martillarme la cabeza en toda la última semana. Heme aquí rendida, comenzando este escrito.
Perfecta
Mi mamá. No me pidan describirla en una palabra exacta porque dudo que pueda hacerlo. Este párrafo será breve por una simple razón: si lo hago extenso, entonces alguien se lo mencionaría y entonces he ahí el problema. Yo huyo del sentimentalismo. Creo que es una de las personas que tiene una hermosa sonrisa aunque pase el tiempo. Una heroína en tiempos modernos.
Némesis
Simple, es mi némesis y, a la vez, sin darse cuenta, mi mayor aliada. Dudo que lea este escrito. Es una de las personas que más se parece a mí y, a la vez, que más se opone. Nos parecemos menos que antes porque yo cambié en algunas cosas desde hace algunos años. Pero eso no hace que a veces una complete la frase de la otra. Que hablemos al mismo tiempo. O que nos percatemos que tarareamos la misma canción. De pequeñas nos creían gemelas, aun cuando yo era más alta que ella en ese entonces. El parecido físico durante años creció y no hubo quien no se confundiera, nos vestían con la ropa del mismo color y, por lo general, con el mismo peinado. Salvando esta foto claro. Con el tiempo, ella denotó tener las aptitudes de mi familia materna: una deportista innata. A los diez años, saltaba como un conejo diciendo que así, en un año, ella me alcanzaría en tamaño. Yo no le creí. Fui una ingenua. Me alcanzó y, con el tiempo, me superó en tamaño. Nuestra gran diferencia residen en nuestros gustos, yo amo las letras desde pequeña y ella no. Quizás hasta las deteste. Yo soy feminista desde los cuatro años (es una historia larga) y ella no, pero apoya la igualdad de géneros aunque no lo diga de esa manera. Ella es pragmática, ordenada y bastante realista. Yo cometo la locura de ser una soñadora que en algunas cosas es pragmática, pero, sobre todo, nada realista. Pero es por eso que escribo sobre ella ,porque ella conoce esa parte de mí. Porque no es ningún “bicho” y eso lo sé, es mi pequeña hermana menor. Y eso ni el tamaño lo cambia.
Ninfa
Ninfa porque también anda en su limbo. Ninfa, porque busca a ese sabio anacoreta en la cueva de Calecán. Es mi prima, pero he vivido tanto tiempo con ella que es, aunque me cueste mucho decirlo, una hermana para mí. Y digo que me cuesta mucho. Es la persona más crítica y a la vez la que me da más aliento en ese sueño que tengo de ser escritora. Crítica, porque gracias ha ella me he percatado de algunos errores míos. Aunque, a veces, yo exagero. Es la persona con la que más veces he reñido. Y ni así le tomo un poco de ojeriza. Es sentimental y algo caprichosa. Venga, eso no lo niego. Es una de las personas que al leer esto sienta un extraño nudo en la garganta. Es una idealista aunque quiera negarlo. Quiere cambiar al mundo como muchos de nosotros, pero dice que no quiere hacerlo. Pero lo intenta en silencio. Se dice mala cuando en realidad es un ser melifluo. Tanto que cree que diciendo “fea” lograra cambiar eso. Es puntillosa al máximo y decora sus cuadernos de universidad como si aun fuera una pequeña niña. Aunque no voy a negar que aún lo es. Es mayor que yo por un año, pero a veces rotamos los papeles cuando se cree una pequeña niña. Es alguien sobreprotectora y es capaz incluso de venir con un par de amigas enormes solo para atemorizar a la niña que supuestamente molestaba a su prima. Aunque, en realidad, la prima no andaba así por eso, es más ni siquiera la mencionada niña lo hacía, todo era un conflicto existencial de la otra. Pero por eso y todas las riñas habidas y por haber: gracias, primita, no dejes de soñar.
Ángel
Es un ángel porque llego a mi vida cuando menos lo pensé. Y ha sido, desde entonces, uno de mis más grandes soportes. Es la amiga más cercana que tengo. La RAE define “bollo” como: Pieza esponjosa hecha con masa de harina y agua y cocida al horno; como ingredientes de dicha masa entran frecuentemente leche, manteca, huevos, etc. / 2. Lío,embrollo. Ella, en teoría, es un lío, pero un lío de los buenos. Es, sin duda, una de las personas que se sobre preocupa al máximo. Alguien que conoce de mis incoherencias, y muy pocas personas conocen eso. Alguien que puede darme un apoyo incondicional si sabe que decido bien, pero, si sabe que estoy haciendo algo errado, me lo dice. Alguien que puede lograr que reaccione cuando me sumerjo en crisis sin sentido. Alguien sentimental y, por ende, algo nerviosa. Que cuando algo le afecta y llega a niveles descomunales, se desespera. Pero aquello, a diferencia de algunas personas, no me sorprende porque soy prima de alguien que es igual en ese sentido. En este momento, las palabras se me han ido y tengo un nudo en la garganta por todo lo que he dicho antes y, por esto, porque siento que le debo más de lo que pienso. Y porque las distancias no siempre alejan a las personas, muchas veces, al contrario, las unen. Por eso, junto con mil y un razones más, que no podré decir porque de lo contrario comenzaré a sollozar. Gracias por toda la ayuda que me has dado últimamente y por saber cuál es la razón por la que escribo en muchos casos. Gracias por todo. Sobre todo, gracias, bollo, gracias por ser mi mejor amiga.
Que bonito post, lleno de amor y sensibilidad.
ResponderEliminarMe alegra mucho conocerte.
Te dejo un abrazo grande.
Tu nueva amiga mar.
Pa ke pe si o no?
ResponderEliminarUn precioso homenaje. Felicidades por tener personas tan importantes cerca de ti.
ResponderEliminarMe quedo con lo último, la distancia no siempre aleja a las personas si no las une aún más, de verdad me gustó. Bye sigue escribiendo así, cuidate.
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